Un viaje por el Norte de Marruecos

Un viaje por el Norte de Marruecos

UN VIAJE POR EL NORTE DE MARRUECOS.

 

Té a la menta

 

Soy una enamorada del Norte de Marruecos, de antemano especifico: de todo Marruecos. He viajado por norte, sur, este y oeste. Los colores, sabores, estímulos, arquitectura, gastronomía, estética, autenticidad. Todo eso junto con la amabilidad de sus gentes se encuentra en Marruecos por doquier en los cuatro puntos cardinales.

No obstante, si hay una zona que me tiene embelesada esa es la zona del Norte de Marruecos. Ya sea por su cercanía a España, ya sea porque por motivos históricos siempre fue menos turística, el caso es que tiene una combinación de escenarios inigualable.

La primera vez que fui a Marruecos lo hice en un viaje relámpago, un fin de semana de tres días. No podía darme tiempo a casi nada, así que cogí el mapa e hice la ruta más asequible que podía hacer.

Cuando te hablan de Marruecos siempre sale Marrakech, Fez, los grandes clásicos pero casi nadie te habla del Norte de Marruecos. Para mí fue todo un descubrimiento, ya que por falta de tiempo tuve la oportunidad de conocer la ciudad en la que más adelante viviría durante mucho tiempo y con la que tendría un vínculo para siempre.

Os voy a contar la experiencia de ese primer viaje, que aunque fue muy espontáneo es el que siempre recomiendo a nuestros huéspedes, eso sí…sugiero tener un día más al menos, para saborear cada lugar y cada momento. Antes de nada vamos a situarnos.

 

Mapa del Norte de Marruecos

 

Mapa del Norte de Marruecos

 

Como sabéis el Estrecho de Gibraltar es lo único que nos separa de Marruecos. 12 kms.

Tetuán está a tan solo 30 kms de Ceuta. A su vez se encuentra a 63 kms de Tánger, a 64 kms de Chefchaouen y a 100 kms de Asilah. En definitiva, a menos de 1 hora y media de todos estos lugares imprescindibles en la Región del Norte de Marruecos.

 

 

Qué lugares visitar en el Norte de Marruecos

 

Día 1: Tetuán

 

Yo os voy a contar mi ruta favorita y la que siempre recomiendo. Empezar por Tetuán es una muy buena opción, ya que es una ciudad tranquila si la comparamos con Tánger. Por su historia se hace muy interesante visitar su Medina (Patrimonio de la Humanidad por la Unesco) y su Ensanche Español (barrio español construido en la época del Protectorado. Interesante por ser un ejemplo del urbanismo español de la época).

Si hay algo que caracteriza a Tetuán es su autenticidad. Su medina no tiene la mirada en el turista, está concebida para albergar a sus gentes, para ser el escenario del trasiego del día a día. De los que venden y los que compran. Los cafés. El bullicio. Los hornos cociendo pan. Las campesinas colocando sus mandiles. Un artesano cosiendo babuchas, otros jugando al parchís o incluso a un juego de mesa improvisado. Eso la hace una de las medinas más verdaderas que he visto. Sin maquillaje, natural, sin hacer caso a los espectadores.

La medina da para mucho, podrías estar en Tetuán un año y habría cosas que descubrirías cada día pero también puedes estar un día y quizás en otra ocasión volver a visitarla. Durante ese día te recomiendo que visites Medina y Ensanche. Cuando creas que tienes la visión global te sugiero que te pierdas sin rumbo, sin miedo, la medina es muy segura y además está muy vigilada.

Para degustar bien esta visita es estupendo quedarse a dormir en Tetuán. Y si es verano, salir un rato de noche a ver el ambiente de la plaza llena de gente, sentarse a tomar un té a la menta y ser un tetuaní más.

 

 

Día 2: Chefchaouen pasando por Oued Laou

 

Al día siguiente empezamos el día con una de las mejoras cosas que tiene Marruecos: El desayuno para luego comenzar otro día de aventuras. Al ser tan cortas las distancias uno puede poner su campamento base en Tetuán e ir moviéndose por los distintos lugares sin tener que hacer maletas, o bien puede hospedarse en un lugar cada día. Sea como sea, en este segundo día de descubrimiento recomiendo ir a Chefchaouen, el pueblo azul.

Hay dos maneras de llegar, por la carretera del interior o bien por la costa. Lo que para mí hace la excursión maravillosa es conducir desde Tetuán hasta Oued Laou y ver la costa mediterránea menos turística, quizás hacer alguna parada en alguna playa y descansar un rato sin horarios. Después seguir avanzando, una vez llegamos a Oued Laou podemos tomar la carretera para llegar a Chefchaouen.

Este tramo es una delicia, pura campiña, niños corriendo, mujeres a lo lejos con sus vistosos vestidos, paisajes frondosos y amables. Una maravilla. Pasaremos cerca del Parque Natural de Akchour, si tenemos tiempo es imprescindible su visita. Sentarse a las orillas del río a echar una siestecita o caminar un rato río arriba. Si es verano incluso se puede nadar, aunque el agua está helada.

 

En Chefchaouen

 

Cuando ya está cayendo un poco la tarde es buena hora para ir a Chefchaouen, que de Akchour queda muy cerquita. Chefchaouen es simplemente especial, precioso, azul, quizás se ha vuelto un poco turístico pero todavía huele a pueblo y su gente es humilde y amable. Es una tarde agradable el pasear por Chefchaouen y acabar tomando algo en alguno de sus múltiples restaurantes. Las tiendecitas también son muy apetecibles y algo que es completamente irresistible es el hacer fotos a cada rincón.

Ya hayáis pasado la noche en Chefchoauen o no, recomiendo sí o sí que el 3er día visitéis Assilah. Si volvéis a Tetuán podéis hacerlo por la carretera del interior, tardaréis una hora.

 

 

Día 3: Assilah

 

Si vais desde Tetuán podéis llegar a Assilah en 1 hora y media, por autopista y buenas carreteras. Assilah es una medina portuguesa en el mar. Es cielo azul y largas playas, olas atlánticas, arena fina, mareas que suben y bajan. Buenas caminatas para el que le guste la arena bajo sus pies. Buenas condiciones para los surfistas y una brisa amable que casi nunca cesa.

Si durante el día puedes visitar las playas, te recomiendo que a la caída de la tarde visites Assilah. Lo más bonito para mí es su luz, la puesta de sol es preciosa y la medina, aunque es pequeña, es muy agradable para pasear. Está limpísima y cuidada y destacan los murales pintados por los artistas y sus galerías de arte.

 

Playa salvaje Assilah-Norte de Marruecos

 

Día 4: Tánger

 

Y ya para acabar, Tánger, la ciudad internacional. Me encanta esta ciudad, sólo he vivido en ella un año, suficiente para sentirme totalmente atraída por su misterio. En sus tiempos fue una ciudad pirata, canalla, puerto internacional de picaresca donde los haya. Luego fue ciudad estratégica que albergaba pintores, escritores y espías de todo el mundo. Todo un escenario de contrastes.

Puedes visitar la medina y la kasba en toda su autenticidad para luego acabar cenando en un lugar absolutamente europeo. Bullicio clásico de una ciudad de negocios, de emprendedores, de comerciantes. A su vez callejuelas sinuosas con niños jugando a la pelota en una medina que todavía guarda su esencia.

Y si no te quedan más días, desde Tánger mismo puedes salir rumbo a Europa. Estoy segura, como me pasó a mí, en esa hora de trayecto en ferry estarás ya planeando el próximo viaje a este país mágico.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]